jueves, 17 de febrero de 2011

Adiós Mauricio


A Mauricio Arbulú lo conocí hace mucho tiempo, pero como amigo desde el año 2006. Es imposible pensar en él y no acordarte de toda la disposición que tenía para ayudar a la gente, esa era su principal vocación. Siempre estaba dispuesto a solucionar los problemas de los demás y no sólo de sus amigos sino de quien se lo pidiera.

Su capacidad de caer bien en todo lugar al que iba era increíble. Hasta ahora no entiendo como todos los mozos de Lima lo conocían.  Cada vez que almorzábamos juntos, las cuales no fueron pocas veces, inmediatamente era recibido con una gran sonrisa y el característico: "Don Mauricio, que gusto tenerlo por aquí".

Tengo en mi memoria su voz ronca y veloz que lograba que muchos no lo entendieran, pero que siempre tenía un mensaje o consejo. Cuando dejé de trabajar con él y se lo dije me miró fijamente con sus ojos celestes cielo y con una gran sonrisa me felicitó y me alentó. Me pidió que siguiera mis instintos y siempre busque crecer.

Tengo muchas anécdotas con Mauricio que prefiero quedármelas y recordarlas siempre. La última vez que hablé con él me dijo: hablamos el próximo viernes para juntarnos el domingo. Ya no volví a escuchar su cálido: Gonza, monstruo que ha sido de tú vida. Un día antes de llamarlo me avisan que Mauricio había fallecido.

Sólo dios sabe lo mucho que te voy a extrañar amigo, ya debes estar alborotando a todos en el cielo y quien sabe organizando un canal de televisión, ese negocio que conocías como nadie en éste país. Tú recuerdo me lleva a decir no un Hasta Nunca sino un fraterno Hasta siempre amigo.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Share

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites